Walabrandt escribió: Lun 13 Abr, 2026 1:47 pm
¿Como convertimos un juguete de niños, de la epoca de la trasicición democrática (es decir, nostálgico, caducado, vintage), fabricado con piezas de plástico industrial de inyección que no tienen reputación, credibilidad ni prestigio en el mundo del arte, en algo que transmita una reflexión sobre el mundo y que encaje en el arte contemporáneo? ¿Es posible esto?
En el Laboratorio de Creatividad de Walabrandt lo intentamos. Es un Arte Efímero.
Las creaciones de Walabrandt están construidas con materiales industriales —técnicamente, la mayoría de las piezas de NG Castillos se fabrican mediante moldeo por inyección de plástico—; sin embargo, esta procedencia funciona como soporte estructural que hace posible, no solo dándole forma una y otra vez, sino que va más allá.
Las obras de Walabrandt aparecen ante el observador bajo un reflector en medio de la oscuridad, como organismos que aguardan en silencio, latiendo bajo la superficie de su corporalidad.
Operan como sensores de la presencia ajena: superficies atentas, tensadas por la posibilidad de ser percibidas. En su interior, algo espera y luego se activa; cuando la mirada se aproxima, la obra reconoce esa cercanía y responde: su estructura se estremece, se reorganiza o colapsa, crece o se repliega, gira o se ondula, como si se alimentara de la imaginación que la percibe.
Olas palpitantes, una ciudad que se erige sobre el vórtice de una tormenta, caracoles tejidos por espirales silenciosas, montañas heridas con vísceras expuestas, emergen como entidades en tránsito evolutivo: no permanecen pasivamente para ser observadas, sino que participan en un proceso de intercambio simbiótico entre la propuesta de su materia y su continuación en la imaginación.
Así, la obra no se limita a presentarse: negocia su nueva forma con quien la contempla, como si en cada encuentro redefiniera su potencial. En ese contacto, la obra deja de ser únicamente lo que el artista dispuso y comienza a ser también lo que el espectador se atreve a activar en su propia mente.
El autor de estas obras las denomina “Esculturas de Arte Efímero”; sin embargo, las obras prolongan su existencia en la memoria creativa de quien las ha contemplado.