Un día saque del armario de los trastos todo lo que tenía de Exin Castillos, y me puse a construir; como disponía de poco espacio en el estudio, me decante por un modelo lo mas vertical posible, hice algunas pruebas y empecé a subir y subir, y hubiera subido más, pero al igual que la vida, las piezas se acaban, y en ese momento la construcción del castillo de los
Caballeros de Santa Anna estubo concluida,
Aguantó el manoseo de mis sobrinos, aguantó el traqueteo de cambio de habitaciones, pero no aguantó el traslado de casa, voviendo a ser un monton de piezas, chatarra en una caja de cartón.
Ahora tengo entre manos otra construcción, pero por respeto a él, intentaré que se parezca lo menos posible.
