Mi técnica es muy básica: hago y deshago hasta que me gusta cómo va quedando, por lo que la mayoría de las fachadas, techumbres y torres las he repetido decenas de veces (la fachada de la sacristía más de 20 veces), así que he tardado dos meses en construirla. Para colmo, mi planteamiento inicial era solo hacer “el cascarón”, sin interior, pero cuando llevaba una semana construyendo lo destruí todo y volví a empezar haciendo también el interior de la catedral.
Como algunos ya os habréis dado cuenta, está “inspirada” en el mudéjar de Teruel (y que me perdonen los turolenses), más concretamente en su catedral y en las torres de San Pedro, San Salvador y San Martín, destacando su colorido y su cerámica verde (siglos XIV y XV) y azul (siglo XVI), combinando en ocasiones el mudéjar con el románico.
Espero que os guste.
Empiezo con la fachada principal

Sigo con la fachada de la Sacristía

Después la trasera

Ahora unas vistas de la torre

Y unas fotos de los tejados

Para acabar, unas fotos de la fase de construcción, en las que podéis ver el interior (una vez terminada, el interior se puede ver a través de una de las ventanas). He de advertir que algunos detalles no están como finalmente acabaron siendo.













Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 