Memoria:
En el valle del mismo nombre se alza una colina dominada por un pequeño castillo que protege este pequeño pueblo, Exinberg, en el vive un noble, un Conde, personaje culto y dedicado a la reflexión espiritual por lo que erigió un pequeño convento en el pueblo al pié de la colina mientras el resto de la población se dedica a la agricultura.
Fotografías:










Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 

