Unas fotos de una casa de postas tan imprescindible en el lejano oeste. Se podía dar de beber agua a los caballos y los viajeros por un módico precio aposento, ducha y comida. También tiene una pequeña tienda.
Espero que os guste, hoy como ha llovido y no he podido ir de ruta, que mejor que pasar el dia haciendo una construcción del West.












Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 