Tenía un lote de piezas de colores, casi todas PDJ (alguna NG, alguna West) que pinté en su día, intentando buscar el color piedra-Exin. Luego me arrepentí y probé a quitar la pintura con diferentes productos, sin éxito:
-El decapante, la acetona, el solvarán, sí que quitan la pintura, pero también disuelven la pieza.
Así que busqué otra solución, que encontré en Internet, y que FUNCIONA RAZONABLEMENTE BIEN: el líquido de frenos.
No es perfecto, pero me ha permitido recuperar en buen estado como un 80% de las piezas.
Según mi experiencia, elimina bien la pintura acrílica, la pintura al óleo y la mayor parte de las pinturas en spray, con una excepción sorprendente: el spray blanco de Tamiya, que no le hace mella. No me preguntéis por qué, porque no tengo ni idea.
En la mayor parte de los casos hace caer la pintura como si fuera una camisa. Puede quedar algún resto en los rincones, pero se quita bien frotando un poco con un cepillo de dientes.
He observado, también, alguna diferencia curiosa según el tipo de pieza: las que mejor se limpian son las de NG; las peores, las de PDJ.
Y un fenómeno extraño: algunos colores del plástico de PDJ desaparecen bajo el efecto de este líquido quedando blanquecinas. Las piezas azules y las verde-pardo lo resisten bien.
Las pegas: el líquido de frenos es caro, pringoso y bastante tóxico (aunque esto, todos los quitapinturas). Conviene tener un poquito de precaución al manejarlo.
Lo peor es el precio, pero se puede alargar su vida útil:
-Primero, evitando que quede demasiada pintura flotando, para que la solución no se sature y pierda efecto.
-También, una vez utilizado, se puede dejar en reposo para que la pintura vaya al fondo (decantado).
-Por último, se puede el líquido usado y recupera bastantes propiedades. Eso sí, ya no os servirá para los frenos de la moto.
Espero que os sirva el truco.




