La gràcia es que todos las piezas están en horitzontal. No hay un solo pivote que mire hacia el cielo. Nunca había construido así. Ha sido un reto constructivo. Implica un cambio de paradigma.
A las 6:45 entra una luz por la cocina que da de lleno al templo Creando un juego de sombras que me resulta evocador.





Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 



