Ayer, nachovi reabrió el hilo del Castillo Octogonal de los seres alados. Las piezas octogonales son muy interesantes porque multiplican el número de posibilidades. Por ejemplo, la clave de las super-torres lobuladas son estas piezas con las que, estirando-estirando, se pueden lograr ya no torres sino recintos de hasta 28 exines. Así que no pude evitar cruzar una cosa con la otra.
¿Y si fusionáramos una super-torre lobulada de ocho con una torre octogonal? De ahí nos sale algo que podríamos llamar un Ensayo, o prototipo, sobre Octocircularidad (pero a mi el título que me gusta es el de los alacranes invasores).
Empece pensando en hacer el prototipo de lo que sería una margarita y, al estirar los muros para pasar de la margarita-exin a torre octogonal, los petalos-exin se convirtieron en balcones de la torre octogonal. Pero, una vez terminados y queriendo hacer el remate de los balcones, acabé viendo que, ahí, lo que había era unos peligrosos alacranes con un aguijón negro-venenoso. Así que, en poco tiempo, la cosa evolucionó de la botánica a los arácnidos pasando por los balcones.
Aquí se aprecia la idea de la margarita:

Aquí los detalles:



Aquí el truco constructivo:



En el momento de enviar este post, los alacranes estaban acorralando la torre. Estaban trepando por ella todos al mismo ritmo, línea por línea. Estaban coordinados, como en los espectáculos de drones. Y ya iban por la mitad. ¿Y el gato? ¿Por dónde escapará el gato cuando los alacranes lleguen al final de la torre? ¿Qué será del gato?
Aquí el gato preocupado:

A disfrutar el domingo, amigos!






