Bueno, bueno, quien nos iba a decir las sorpresas que nos depara la casa medieval.
Resulta que después de enterarse el inquisidor, que en el convento de los Maritanos acogían a frustrados de la" ley" mando comprar la pequeña casita medieval y restaurarla para los aposentos de la hechicera y envenenar el pozo de agua, del cual se surtían tanto los maritanos como a la gente que acogían, entre ellos el líder del pueblo......continuará.
Os dejo la casita medieval después de la restauración.
Saludos
