En mi opinión Exin cometió un notable fallo de diseño al proyectar un sistema de enganche tan sumamente frágil. Aunque la empalizada quedaba muy bien montada y firme, está claro que esta manera de unir las diferentes secciones habría servido para un fuerte que se dejara como adorno o maqueta, pero resultaba muy inadecuado para un juguete.
En mi caso, de 7 las vallas originales, sólo 2 estaban intactas. El resto estaba más o menos deteriorado (más bien muy deteriorado).
El procedimiento para restaurarlas es un poco rústico, pero eficaz. Sólo hace falta una pequeña provisión de clavitos finos (de los que se usan para maquetas de barcos) que doblaremos en ángulo recto (también se pueden conseguir escarpias diminutas y nos ahorramos este paso). A continuación se calientan al rojo y se insertan en el plástico, en el mismo punto donde está la cicatriz del engarce roto.
Una vez reparadas todas las piezas, se procede a unirlas para realizar ajustes (por ejemplo, cortar las cabezas de los clavos si molestan).
Y eso es todo. El sistema queda bastante firme (no tanto como el original, aunque bastante más sólido y difícil de romper), no se nota una vez montado y permite dar a la empalizada una consistencia razonable.
Espero que en las fotos se vea bien.
Saludos.






