Bueno, aprovechando una pequeña operación a la que he sido sometido, y dada mi limitación para entretenerme a consecuencia de la misma, 8) decidí desentumecer mis dedos y desempolvar mis piezas y pasé, por fin, un pequeño rato construyendo.
No es nada, pero al menos me sirve para recuperar mi actividad castillera tras largos años de paralisis.
¡Ah! Las cornisas se me caían y no podía salir de casa para comprar nada con que sujetarlas, así que otra vez será





Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 







