El castillo está localizado en la que una vez fue la frontera de Inglaterra con Escocia. No solamente luchaban los británicos y los escoceses, sino que esta zona era habitualmente atacada por los vikingos. El castillo se construyó en 1550, alrededor de la época en la que el Monasterio de Lindisfarne se dejó de usar, y las piedras de ese monasterio fueron usadas como material de construcción. Era pequeño para los estándares de la época, y se parecía más a un fuerte. El castillo se asienta en la parte más alta de la isla, en una piedra llamada Beblowe.
La posición de Lindisfarne en el Mar del Norte le hacía vulnerable a ataques de los escoceses y los hombres del norte, y para la época Tudor quedó claro que se necesitaba un fortificación más resistente. Esto resultó en la creación de la fortaleza en Beblowe Grag, que entre 1570 y 1572 formaron la base del castillo actual.
Cuando Jacobo I llegó al poder, se unieron los tronos escocés y británico, y la necesidad del castillo decayó. Aún en ese momento el castillo servía de resguardo a Berwick y protegía el pequeño puerto de Lindisfarne.






Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 
