A principios de agosto, terminé la construcción que ahora os presento. Pero con las vacaciones y demás, no he podido fotografiarlo hasta hoy.
Origen: Todo empezó con la idea de hacer una gran torre. Conforme iba adoptando forma (al contrario que muchos de vosotros, no planifico el trabajo, aunque sí suelo tener claro lo que quiero hacer en abstracto), me di cuenta de que estaba construyendo una especie de monasterio en vertical, con su claustro, su sala capitular, su refectorio, etc. Pero la característica de fortaleza debía denotar que los ocupantes pertenecían a alguna orden caballeresca. De ahí surgió el nombre.La torre es más grande de lo que parece. Mide 56 cm. hasta la almena y 86 cm. en total hasta la cúspide de la torre más alta.Pensándolo fríamente, al ser una edificación tan robusta y amplia, con zonas habitables, resulta poco realista y absurda, teniendo en cuenta que no había ascensores en la época.
Fecha: 5 de Agosto de 2014.
Tiempo invertido: Unas 10 horas aproximadamente.
Circunstancias: No ha sido una construcción demasiado complicada, pero he tenido que preparar piezas especiales (las esquinas superiores para cerrar los tejados, primero con plastilina y luego con pasta de modelar, que se endurece pero me gusta menos porque se contrae al secarse).
Piezas: No las he contado, pero calculo en torno a 3.000.
Fotografías:
Vista frontal, con la entrada, las ventanas del refectorio y el claustro arriba, justo antes de las almenas

Vista frontal, detalle de las escalinatas y la azotea

Vistas laterales

Vista posterior

Vista cenital










Bienaventurados los cortos de vista porque no podran ver mi careto de lejos. 